Juguetes de 0 a 6 meses: qué mirar en el etiquetado
Actualizado el
Regalar un juguete a un bebé de pocos meses parece la decisión más inocua del mundo y tiene más letra pequeña de la que se espera. La caja lleva tres indicaciones distintas —el marcado CE, una edad recomendada y a veces un aviso de menores de tres años— y significan cosas diferentes.
Las tres indicaciones
El marcado CE. Es obligatorio en todos los juguetes vendidos en la Unión Europea. No es un sello de calidad ni lo otorga ningún organismo público: es una declaración del fabricante de que su producto cumple la legislación aplicable, incluida la seguridad. Que esté no garantiza que el producto sea bueno; que no esté significa que ese juguete no debería estar a la venta aquí.
La edad recomendada. Suele ser una recomendación del fabricante sobre a partir de qué edad el juguete tiene sentido en términos de desarrollo. Es orientativa.
El aviso “no apto para menores de 3 años”, con el pictograma del círculo tachado. Este no es orientativo: es una advertencia de seguridad que indica que el juguete contiene piezas pequeñas u otros elementos que suponen riesgo para esa edad. Es la única de las tres que hay que tomarse al pie de la letra.
La confusión más común es leer ese aviso como “es un juguete para niños mayores” cuando lo que dice es “este objeto puede ser peligroso para un bebé”.
Veredicto
Qué tiene sentido a esta edad
Entre los 0 y los 6 meses el repertorio real es corto, y eso es una buena noticia para quien regala:
- Móviles de cuna, colocados fuera del alcance del bebé y retirados cuando empieza a incorporarse.
- Mantas de actividades para el suelo.
- Sonajeros ligeros de una sola pieza, sin nada que se desprenda.
- Mordedores de silicona o caucho natural de una pieza. Los rellenos de gel refrigerante conviene mirarlos con más atención: si se perfora, el contenido sale.
- Libros de tela y de cartón grueso.
- Espejos de bebé de material irrompible.
Lo que no tiene sentido todavía: casi todo lo demás. Los juguetes de encajar, las construcciones, los peluches grandes y cualquier cosa con pilas y sonido fuerte pertenecen a etapas posteriores.
La comprobación de treinta segundos
Antes de comprar cualquier juguete para un bebé:
- Tira de todo lo que sobresalga. Ojos, narices, lazos, etiquetas, ruedas. Si se mueve, saldrá.
- Comprueba que no cabe en el tubo. Si el juguete entero o alguna de sus partes cabe holgadamente en un tubo de unos tres centímetros de diámetro, es una pieza pequeña.
- Mira el compartimento de las pilas. Debe cerrarse con tornillo, no a presión. Las pilas de botón son especialmente peligrosas si se ingieren.
- Huele. Un olor químico fuerte al abrir el envoltorio es una mala señal.
- Busca el responsable europeo. Nombre y dirección de fabricante o importador en la Unión Europea. Sin eso, no hay a quién reclamar ni quién retire el producto si aparece un problema.
Dónde falla más
En las compras a plataformas internacionales de precio muy bajo. Buena parte de las alertas europeas sobre juguetes se refieren a productos vendidos por esa vía, y los motivos que más se repiten son siempre los mismos: piezas pequeñas que se desprenden, cordones demasiado largos y sustancias químicas por encima de los límites.
No es un argumento contra comprar por internet: es un argumento a favor de comprobar quién responde por el producto. Puedes consultar las alertas publicadas en cómo comprobar si un regalo está en una alerta de Consumo.
Y lo que de verdad usa un bebé de tres meses
Conviene decirlo para bajar la ansiedad de esta sección entera: a los tres meses, lo que más le interesa a un bebé es una cara humana, y en segundo lugar una muselina de colores. El mejor juguete de esta etapa es barato y suele estar ya en casa.